lunes, 14 de junio de 2010

El 20% de jóvenes latinoamericanos no estudia ni trabaja

Según un avance del informe sobre Trabajo Decente y Juventud en América Latina, que se presentó del 19 al 21 de Mayo en Río de Janeiro, cerca de 21 millones de personas entre 14 y 25 años de la mencionada región, no estudian ni trabajan. Además se menciona que tal situación se relaciona con la pobreza
El documento, mediante datos extraídos por las encuestas de hogares de Latinoamérica que abarcaron a 18 países, establece que existen 104 millones de jóvenes de los cuales: un 34 % solo estudia, un 33 % solo trabaja, un 13 % que trabaja y estudia y un 20 % que no estudia ni trabaja.
Además, se dice que de acuerdo con la información disponible, entre aquellos que sí trabajan, apenas 10 % tiene un contrato estable.
En tanto, la crisis de 2009 afectó con mayor intensidad a la población joven, ya que según se observan en las tasas de desempleo de los tres primeros trimestres del pasado año, estas se incrementaron notablemente en relación a las de los adultos.
Los indicadores para nuestro país demuestran que el desempleo disminuye en relación a los periodos mas difíciles para el empleo juvenil como lo fue la crisis de 2002 donde dicha tasa se elevó a un 40%.
La investigación, relaciona dentro de ese 20 % que no estudia ni trabaja, que de acuerdo a los ingresos per cápita de los hogares en aquellas familias donde las entradas económicas son menores, la proporción es de un 34 % y en los que obtienen mejores niveles esta se reduce a un 11,6%.
Por lo que se llega a una primera conclusión que, para luchar contra la pobreza, el fomento del empleo decente y la mejora en la atención educativa son factores esenciales.
La situación de los jóvenes que sí trabajan es sumamente precaria, ya que según se detalla por los indicadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sólo un 35.1 % de los ocupados (15 de 43.2 millones) tienen seguro de salud y el 32 % estaría afiliado a algún sistema de pensiones.
En referencia a las características del trabajo de los jóvenes, es común que sean los primeros en perder su empleo y los últimos en recuperarlo. Aparte de que son considerados mano de obra barata dado su inexperiencia lo que suele vincularlos a pésimas condiciones laborales.
Otro aspecto que se destaca es, que la juventud estaría permaneciendo más tiempo del deseable en el sistema educativo. Este factor, según el informe, podría tener un vínculo con el desaliento que causa no encontrar trabajo.

En el mundo 275 millones de niños sufren violencia en sus hogares


Si bien el maltrato infantil va contra los derechos básicos de los niños, es una realidad cotidiana y masiva entre la población de Latinoamérica y el Caribe. Recientemente Uruguay se conmovió a nivel legal y parlamentario por el caso de una Directora de Jardín de Infantes procesada con prisión por agredir a un niño de 16 meses.


Por: Ana Belén Albornoz

Violencia, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), es “el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones”
Todos los años 275 millones de niños y niñas en el mundo son víctimas de agresiones dentro de sus hogares y unos 40 millones de menores de 15 años sufren violencia, abusos y abandono.
Los ataques a menores de edad adquieren modalidades diferentes, tanto agresiones físicas y psicológica, violaciones y abusos sexuales. Este flagelo suele ocurrir en el hogar, en el barrio, en la escuela, es decir, en instituciones que deberían brindar protección, amor y fomentar el desarrollo íntegro de los más chicos.
Además, el maltrato suele repetirse de generación a generación, siendo los padres, madres u otros adultos los principales agresores. Los porcentajes de mayores latinoamericanos que reconocen haber agredido a niños de su hogar, son muy altos, entre un 33% a un 83%.
A su vez, muchos asumen que este tipo de agresividad es algo necesario en el proceso de socialización y de aprendizaje, ya que se la considera como una forma de respeto hacia la autoridad y corrección de conductas no deseadas, como la desobediencia.
Son varios los factores que le impiden al niño denunciar si son víctimas de maltratos, entre ellos, la falta de autonomía dada su edad y los altos niveles de dependencia emocional, económica y social respecto de los adultos o de las instituciones.
Solo una parte muy pequeña de la violencia contra los niños es denunciada a la justicia e investigada y pocos agresores son procesados. Dado que es muy difícil acceder a informaciones exactas de la “violencia puertas adentro”.
Según el boletín Desafíos nº 9, “en la mayoría de los casos los abusadores son conocidos de las víctimas y, en una proporción importante, son familiares”. Además sostiene que “el maltrato físico es mayor cuanto menor es la edad del niño, mientras que el abuso se presenta en niñas de 7 a 11 años, principalmente”.
El acoso sexual abusivo es el tipo de violencia infantil menos denunciada, y más cuando es cometida por padres o familiares cercanos.
En América del Sur, es en la familia donde ocurren gran parte de las situaciones de atentados contra los niños, con un porcentaje de un 50%, siendo el maltrato físico el tipo más frecuente y considerado menos grave, ya que se lo ve como una forma de educar al igual que la violencia psicológica.
En la región, el 50% de los adultos piensan que es normal usar el maltrato contra los menores de edad como forma de castigo.
El boletín concluye con que la violencia contra los niños, niñas y adolescentes es un problema grave de Derechos Humanos en América Latina y el Caribe. Más de la mitad de esos chicos son víctimas de maltrato físico, emocional, trato negligente o abuso sexual.

Tarda pero llega
En Uruguay, el juez Daniel Tapié procesó con prisión a la responsable del jardín de infantes “La casa de Beatriz” tras constatar que maltrató a un niño de apenas 16 meses mientras lo alimentaba.
El magistrado le imputó el delito de “violencia privada”, que tiene una pena mínima de tres meses de prisión a tres años de penitenciaría.
Una educadora filmó el hecho y las imágenes fueron divulgadas por Canal 10 de Montevideo.

domingo, 6 de junio de 2010

APOLOGÍA DE UNA VERDAD (-Única-) – SEGUNDA PARTE




Por Martín Soca

Metodología de la tipificación*

“Elitismo” (minorías iluminadas), “populismos” (mayorías iluminadas) y demagogias (anonimatos generalizados en la masa) son tres posibles bifurcaciones o variables de la “verdad relativa”.
Según se vio en la primer parte, no importa  de  qué esté rodeada, es decir, no importa bajo que influjo la “verdad” se presente, bajo qué manto se envuelva, ella siempre será una y las restantes serán “verdades relativas”.
Ergo, la cuestión de los “cómo” (medio) por los cuales se establece la verdad relativa (fin) es indiferente: ya sea la fuerza de la mayoría, el poder que pueda ejercer una minoría contra la masa o los medios difusos y de creación de caos que puedan disponer un agente político en la democracia: todos ellos buscan lo mismo; es decir, establecer esa verdad.
El camino del investigador estará minado de estos elementos y está en él poder identificar cada fenómeno en cada momento y poder clasificarlo para entender su esencia.
Veamos algo de todo esto:
1)      Elitismo: tecnocracia y capital
Podemos tipificar de “sociedad elitista” aquella en la cual el denominador común de las variaciones y cambios sociales tienen en cuenta las alteraciones y oscilaciones de la industria tecnocrática y especuladora: quienes tienen el poder de la innovación y el capital. Los Estados Unidos de América son un ejemplo claro de ello, al igual que Japón, en donde reina y gobierna la “ley de los bancos” y la “ley de la tecnología”. En definitiva, y por consecuentemente, también el resto del Mundo contemporáneo que queda bajo este modelo predominante.
El “Poder” puede estar también vinculado a otros aspectos conexos como la Industria militar, el narcotráfico, el terrorismo, pero no son sin aspectos vinculados y entrelazados que responden a la lógica ulterior: el Poder de una élite.
                2) “Populismo”: el pueblo “domesticado”
Lo fueron la Cuba de Castro (y lo sigue siendo), la URSS de Lenin y la China Comunista de los 50’ y 60’. En ellas el factor o común denominador tipificante es que, ante los ojos de la sociedad, no se presentan “Ejecutivos” o “Científicos” que pueden mediante su poder técnico o económico manipular los cambios, el pensamiento y,  por lo tanto, la vida misma de la sociedad. En cambio, podemos ver sujetos que, amaestrando a la sociedad mediante el uso de la propaganda, la violencia del aparato estatal, agrupaciones paramilitares y paraestatales y, en fin, todo un organigrama que parecería “no existir” hacen que la sociedad se movilice y que las mayorías se impongan sobre minorías.

3) Demagogia: “sociedad del empate”.

Nadie gana en las demagogias. Hay gobernantes pero no gobiernan. Hay pueblo pero no es pueblo. Hay quienes aprovechan de este mismo Estado de “statu quo” para justamente mantener las cosas como están.
Siempre aparenta estar “todo bien” y por lo tanto no hace falta nada. También no faltan las sociedades en donde siempre está “todo mal” y los “Mesías” están siempre apareciendo y listos para entrar en acción (¿acción?) y rescatar al pueblo de sus crisis.
En definitiva, o el pueblo está quieto porque se intenta mostrar que todo está bien o el pueblo se mueve porque se intenta hacer creer que está todo mal para que entre uno u otro. Y nunca pasa nada…siempre igual. Una sociedad en donde los políticos no hacen nada más que eso…dejar las cosas en un empate.
Ejemplos de esta sociedad son las “democracias” como la Uruguaya en la que siempre hay avances y retrocesos pero nunca concreción de un sistema que nos permita sostenernos en una posición segura. También es en Argentina donde el mismo fenómeno ocurre: cíclicamente vive una crisis. Democracia y “Golpe de Estado” se alternan en un período que no dura más de 40 cuarenta años.

Ante todo esto deberá enfrentarse el investigador y tipificar para encontrar el panorama en el que se encuentra y poder analizar con mayor cautela.
Como hemos afirmado, la verdad es una sola y así debe ser: pues sino no sería propiamente ello. No importa que una Dictadura nos imponga un ideal…que los medios masivos de comunicación nos bombardeen con noticias todos los días sobre “X” temas cuando no nos cuenta lo que sucede con el resto del planeta, en el que tantas cosas ocurren y no tienen contemplación…que nos quieran “meter” en la cabeza que necesitamos esto o aquello…que nos digan que los de tal o cual Partido “tienen la culpa”…que el que “empezó fue él” o que necesitamos de una Banco porque ¿cómo va a vivir un Hombre sin un billete en su billetera? Como existieron siempre deben existir…por eso el cavernícola sobrevivía: porque compraba la misericordia de las bestias con 100 o 200 dólares…por eso los agricultores pedían préstamos a los Bancos para poder cosechar a lo largo de los primeros milenios de la Humanidad…por eso los Príncipes mandaba mensajes de textos a sus Generales para que “retiraran sus tropas de batalla”…

La verdad no es una cuestión de visiones: las visiones son lo que la envuelven. El Hombre debe correr el velo y todo, en ese preciso instante, estará frente a sus ojos.
Que difícil tarea tiene la Humanidad de aquí en adelante…pero las generaciones, estoy seguro, entenderán que es por ello que debemos hacer una apología de la verdad…única.


* Este artículo es la continuación de la nota hecha por Rodrigo Soler "APOLOGÍA DE UNA VERDAD (Única)" y es un trabajo en conjunto con quien suscribe. Vayan los agradecimientos respectivos a quien inició esta temática y comenzó la tarea.

viernes, 4 de junio de 2010

"Y NOSOTROS LA COMPRAMOS..."







Desde hace algunos años la sociedad mundial recorre un sendero recto y sostenido de una determina manera de concebir nuestra forma de vida. Los cambios en la economía global, las crisis que surgen y las respuestas que se dan para abatirlas, no son más que tangentes de una “macro-concepción”  del ser y la realidad.


CRISIS, SISTEMA FINANCIERO Y LIBERALISMO



Hoy nos encontramos ante sucesos extraordinarios que acontecen en Europa (quizás los más relevantes desde la caída del Muro de Berlín) con respecto a la estabilidad y equilibrio de un modelo que fue paradigma para muchos y que hoy nos demuestra sus “flaquezas”.

¿Qué queda de cierto en estos tiempos en aquello de “dejar hacer, dejar pasar”? ¿Cuánta validez tiene una concepción libertaria de la economía? ¿Los mercados “realmente” solucionan los problemas que en él se generan?

La realidad es una sola: habla por sí misma. El dato histórico nos demuestra que el “libre-juego/libre cambio”, no solucionó la crisis estadounidense. El Presidente Barack Obama tuvo que pedir un apoyo parlamentario para aprobar una serie de medidas que contradicen una década de prédica liberal ortodoxa y con ello deslegitiman en la teoría lo que resuelven en la práctica.

Pero como dijimos al principio esto es una “tangente”. No es la verdadera matriz de la cuestión. Ello está más atrás en la línea de razonamiento aunque esto sea lo que se presenta ante nuestros ojos hoy.
Veamos un poco: solo podemos creer que la solución de una crisis financiera es el “rescate de bancos” (rectius: lograr que los bancos tengan “liquidez” para generar confianza y puedan cumplir con sus obligaciones) si estimo necesario al Banco como agente económico trascendental. Solo puedo considerar que ello es primordial antes de tener un relativo sistema de prestaciones sociales (llámense salud, educación, alimentación, etc.) si creo que son objetivos secundarios y contingentes en un Estado.
En definitiva, y siendo abarcativo en los términos, solo puedo pensar en aquello que conozco o por lo menos tengo medios intelectuales de conocer. Y entonces aquí es donde encontramos el problema real, el verdadero “nudo” que debemos desatar: ¿Qué es lo que conoce la sociedad mundial? ¿Cómo llega a ello?


LOS MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN

Sin lugar a dudas, la gran causa del “qué pensar” son los diferentes emisores de una sociedad. Desde comienzos del siglo XX, la propaganda y sus ramas científicas conexas (marketing, publicidad, psicología, etc.) demostraron lo potente que pueden ser las consecuencias de un constante “bombardeo” de información, es decir, una gran cantidad de mensajes a través de diferentes formas (imágenes, “grafittis”, diarios, panfletos, radiodifusión, televisión, etc.) para hacer que una sociedad tenga temas “en mente”, piense en algunas cosas, descarte otras (por el mismo proceso en que se habla de algo, al hacerlo, no se trata al resto de los elementos que no forman de ese algo haciendo que el receptor no piense en ello) y así manipular el “qué” pensar.

Esto es un hecho fáctico. Creer que los medios masivos de comunicación (que en la era postmoderna, sus consecuencias se ven maximizadas por la Internet como verdadero motor y difusor de información) no “manipulan” el qué pensar o la temática de la información que recorre el mundo entero es no reconocer que en los hechos, lo que vemos por la CNN, por Facebook, lo que escuchamos en nuestros programas de radio favoritos, en las pancartas, grafittis y panfletos que se pueden ver en nuestra ciudad, es el objeto de nuestro pensamiento y por lo tanto, poco se piensa en la “mortalidad” de la Araña autóctona de Sri Lanka o la hambruna de un pueblo del sur de Madagascar. No. Justamente no se hace eso: se piensa en lo que nos rodea y es casi nulo el espacio de la abstracción y la crítica.
Este espacio queda reservado para la elite intelectual y a quienes gustan de ese ejercicio, políticos, politólogos, científicos, que, a favor y en contra, pueden emitir juicios de valor sobre el sistema que nos envuelve.
Así es que pensamos que sin los bancos no podemos vivir (así nos lo hacen pensar…). Así es que pensamos que si Grecia tiene un déficit fiscal de un 12% anual en 2010 toda Europa deberá tambalear (así nos lo hacen pensar…). Así es que los Hombres viven alienados, en sus “universos”, ya sean el trabajo, los juegos, las drogas, etc. porque están inmersos en un mundo que no consideran, no critican, no razonan, simplemente están…lo viven…ese concepto lineal del que hace ya algún tiempo venimos considerando.

INERCIA DE LA POSTMODERNIDAD.

Así llegamos a este punto de la reflexión: la economía se hunde en su propia teoría. Actúa en contrario sensu con su prédica. Los medios masivos nos hacen a todos pensar que “por suerte” la economía se “salvó” con el rescate de los bancos. La sociedad, como una perfecta estatua, simplemente se ve “esculpida” por todo este fenómeno que la rodea. No reacciona…acalla…escucha…ve…mira…no realiza actividades de connotaciones críticas o “analíticas” simplemente está “estática”.
¿Por qué la economía se hunde? ¿Por qué los medios nos dicen que la economía se salvó? ¿Por qué nos quedamos expectantes ante este fenómeno?
La economía es una ficción que se ha deshumanizado: especula con valores, papeles, ficciones que no tienen un verdadero sustento material: el dinero es un bien fiduciario por excelencia; no es un fin en sí mismo, es instrumental. No tiene bases humanas y por eso la mano de obra se ha desvalorizado, es un elemento cada vez menos importante y cada vez más descartable. En definitiva, las grandes corporaciones que acumulan ese “gran capital” no quieren salir de este sistema y quieren jugar con las “reglas que les hace ganar”.
Por eso los medios en la gran mayoría de sociedades del mundo: o bien están bajo la dirección de grupos de poder (económico, político, social) o bien responden a sus intereses. Son pocas las democracias en que esto no sucede y son menos aún en que la libertad de expresión no se ve coaccionada.
Nos queda una última incógnita por resolver: nuestra pasividad. Y si se encontrara un verdadero por qué de ello deberíamos movernos hacia dicha respuesta para cambiar las cosas.
Creo que producto de los dos primeros fenómenos existe el tercero. Es decir que son una conditio sine qua non de nuestro estado actual: sin un sistema económico como el actual, no podrían ocurrir cosas que vemos hoy por hoy: hambre, desigualdad notoria, mucha riqueza y pocos titulares de las mismas y una larga lista de etcéteras.
Además, si los medios son contestes con este sistema y se pliegan, no realizan una tarea investigadora y crítica como muchas veces sí lo realizan con quienes intentan o bregan por transgredirlo, llegamos a esta ecuación: un mundo pasivo, que observa lo que sucede, abrumado por tanta información y acallado porque sabe lo que sucede con los transgresores, observa pero no sabe que es espectador, no lo realiza.
Es por ello que, aunque sea más tarde que temprano, podamos comprender la expresión que el gran filósofo Noam Chomsky consagró una vez diciendo “cómo nos venden la moto”…esta vez, luchemos por erradicar la segunda parte de la idea que se da a entender tácitamente y quizás sea más lamentable que la primera…